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DECLARACIÓN DE ALIMENTOS QUE ¿CURAN?.

Por: Pilar Faustino Plo.

Cuando te dan la oportunidad de pedir un deseo, tienes tres grandes grupos en los que basar tus anhelos, como dice la canción: salud, dinero y amor. Si bien yo, personalmente, soy partidaria de pedir siempre por la salud, sin ella poco podemos hacer en esta vida.

Siendo conscientes los profesionales del marketing de la importancia que los consumidores le damos a nuestra salud, es inevitable no encontrar una relación entre lo que ingerimos y el efecto que pudiera tener en nuestro organismo o la enfermedad que padezcamos, si es el caso. Desde afecciones gastrointestinales, pasando por el colesterol, enfermedades cardiovasculares, diabetes, o incluso cáncer.

Hace ya varios años, desde las empresas alimentarias se empezaron a lanzar mensajes, con los cuales inducían o inducen, porque todavía ocurre, a que el consumidor crea que el sencillo hecho de ingerir un producto concreto, curará la enfermedad que por desgracia se padece. Desde aquí lanzo un mensaje rotundo: los alimentos NO curan, los alimentos NO son medicamentos, si no se venderían en farmacias.

Por ello, y aunque quizá un poco tarde, pero no por ello vamos a menospreciarlo, se elaboraron Reglamentos que impiden a las empresas hacer alegaciones sobre propiedades curativas o saludables de los alimentos, sin antes demostrarlo científicamente.

Pero no voy a poner en duda los beneficios que del consumo moderado de ciertos alimentos se puede obtener, sencillamente voy a explicar cómo debe ser un alimento para ser considerado beneficioso.

Se denomina alimento funcional a aquel que, si se demuestra satisfactoriamente, posee además de sus efectos nutritivos, beneficios en una o más funciones del organismo, de modo que se mejora el estado de salud o reduce el riesgo de enfermedad.

Los alimentos funcionales surgieron en la década de los ochenta en Japón, cuando debido a la mayor esperanza de vida, la población aumentaba de manera sustancial, y por tanto los gastos sanitarios, pero se debía garantizar una buena calidad de vida, mejorando la salud y evitando el riesgo de contraer enfermedades, los denominaron "Alimentos para Uso Específico de la Salud" (Food for Special Health Use o FOSHU). Se adaptó por FUFOSE (Funcional Food Science in Europe), un grupo de trabajo promovido por la Comisión Europea.



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